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Automatización

Me lo enseñas una vez.Se hace siempre.

Automatizo lo que tu negocio repite a mano cada semana: pasar pedidos, preparar documentos, mandar avisos. Tú sigues con lo tuyo, y lo demás se hace solo, a su hora.

Tu semana, a mano.

  1. Lunes

    Pasar los pedidos del correo a la hoja de cálculo.

  2. Martes

    Preparar los albaranes, uno a uno.

  3. Miércoles

    Revisar qué se está acabando y pedirlo.

  4. Jueves

    Llamar para confirmar las citas de mañana.

  5. Viernes

    Sacar las facturas de la semana y mandarlas.

Cada tarea, por separado, parece poca cosa. Juntas son la otra jornada: la que empieza cuando cierras.

La misma semana, hecha sola.

  1. Lunes

    Hecho solo · 8:00

    Pasar los pedidos del correo a la hoja de cálculo.

  2. Martes

    Hecho solo · 8:05

    Preparar los albaranes, uno a uno.

  3. Miércoles

    Hecho solo · 9:00

    Revisar qué se está acabando y pedirlo.

  4. Jueves

    Hecho solo · 10:00

    Llamar para confirmar las citas de mañana.

  5. Viernes

    Hecho solo · 18:00

    Sacar las facturas de la semana y mandarlas.

Documentos que se rellenan solos

Los pedidos o las horas que ya apuntas se convierten en el albarán, la factura o el informe, con tu plantilla de siempre.

Avisos a su hora

Citas, vencimientos, algo que se acaba: le llega a quien tiene que saberlo, cuando toca, sin que nadie tenga que acordarse.

Tus programas, hablando entre ellos

Tu tienda, tu correo, tu hoja de cálculo y tu programa de facturas se pasan los datos solos. Lo apuntas una vez y ya está en todas partes.

¿Se puede automatizar lo mío?

¿Lo haces cada semana, o cada día?
¿Sigue siempre los mismos pasos?
¿Copias datos que ya están escritos en otro sitio?

Marca las tres y te digo.

Casi seguro que se puede. Cuéntamelo y te digo cómo.

Puede que no compense, y si no compensa, te lo digo. Aun así, cuéntamelo: a veces está en un detalle.

No cambias de programas.

Trabajo con lo que ya tienes: tu hoja de cálculo, tu correo, tu tienda o tu programa de facturas. No tienes que aprender nada nuevo ni mudarte a otro sitio. Y si un día algo falla, me entero yo antes que tú.

Sin sorpresas.

  1. 1. Me lo enseñas.

    Me cuentas qué repites y lo hacemos juntos una vez, tal cual lo haces tú.

  2. 2. Te lo pongo por escrito.

    Qué entra, qué sale, qué se hace solo y cuánto cuesta. Si no compensa, te lo digo.

  3. 3. Lo pruebo con tus datos.

    Antes de que dependas de ello, lo pruebo con tus pedidos y tus documentos de verdad.

  4. 4. Me quedo vigilando.

    Si algo cambia o falla, me entero yo antes que tú.