Tu web puede estar avisando a Google de cada visita
Muchas webs de negocio cuentan a otras empresas quién entra antes de pedir permiso. Qué significa, por qué importa y cómo saber si te pasa.
Pablo SerranoWebs y automatización · paserdev
Cuando alguien entra en tu web, su navegador no solo pide tu página. Pide también todo lo que tu página le dice que pida: las letras, un mapa, un vídeo, las estadísticas. Y cada una de esas peticiones le llega a la empresa que lo sirve con la dirección de quien está mirando.
Casi nunca lo decidió el dueño de la web. Lo puso la plantilla, un plugin o quien la montó, y ahí se quedó.
Lo que suele pasar
Hay tres casos que veo una y otra vez al revisar webs de negocios pequeños:
- Estadísticas que arrancan solas. Google Analytics, el píxel de Facebook o el de TikTok se cargan nada más entrar, antes de que el visitante diga que sí a nada.
- Un aviso de cookies que no frena nada. Hay banner, pero es decoración: aceptes o no, las estadísticas ya se han cargado.
- Letras que se piden a Google. La web usa una tipografía de Google Fonts servida desde los servidores de Google, así que cada visita le pasa a Google la dirección de quien entra.
Por qué importa
La ley española pide permiso antes de usar cookies que no sean imprescindibles para que la web funcione, y las de estadísticas y anuncios no lo son. Es de lo primero que se mira cuando llega una reclamación.
Lo de las letras parece menor, pero no lo es tanto: en 2022 un juzgado de Múnich condenó a una web a pagar a un visitante por mandar su dirección a Google a través de Google Fonts sin su permiso. La cantidad era pequeña; el aviso, no.
Y hay una razón que no tiene que ver con la ley: cada empresa a la que tu web llama es un sitio más que puede ir lento o fallar, y un trozo más de tu web que no depende de ti.
Cómo saber si te pasa
La forma rápida es revisar tu web aquí: escribes la dirección y en unos segundos te digo qué se carga al entrar, a quién avisa y si el aviso de cookies hace su trabajo. No guardo qué web has revisado.
Cómo se arregla
Casi siempre, sin que la web cambie de aspecto:
- Que el aviso de cookies bloquee de verdad. Hasta que el visitante acepta, las estadísticas no se cargan. Si nadie las mira, mejor quitarlas.
- Las letras, desde tu propio servidor. Se descargan una vez y se sirven desde tu web. Se ven igual y ya no salen datos a nadie.
- Lo que sobra, fuera. Mapas, vídeos o botones de redes que cargan cosas de otras empresas pueden esperar a que alguien los pulse.
Ninguna de las tres es culpa tuya. Son cosas que vienen puestas y que nadie te explicó. Si quieres que lo mire contigo, cuéntame tu caso.